El libro está compuesto por ocho relatos ambientados en la selva misionera de Argentina, donde los animales (tortugas, loros, flamencos, yacarés, coatíes) son los protagonistas. Las historias narran aventuras donde la naturaleza salvaje convive con el ser humano, alternando momentos de ternura, humor, solidaridad y peligro extremo. A través de estos cuentos, Quiroga explora la lucha por la supervivencia y la relación entre el hombre y el entorno natural.