Poppy es la Doncella: una joven elegida por los dioses para el "Ascenso", un ritual que marcará el inicio de una nueva era para su reino. Su vida no le pertenece; vive aislada, siempre velada y nadie puede tocarla ni hablarle sin permiso.
Mientras el reino espera que ella cumpla su destino, Poppy se siente prisionera. En secreto, entrena para defenderse de los Atlánticos y de las criaturas que acechan tras la muralla, desafiando las reglas impuestas por los Duques que la custodian.